De un tiempo a esta parte, se viene diciendo que en Estados Unidos la afluencia a los cines ha sido mayor que otros años. Este incremento por encima de la dinámica habitual se atribuye a que el cine sirve perfectamente como medio para evadir la crisis económica, de ahí que los films más exitosos del año sean, principalmente, producciones sin más pretensiones que las de entretener. A pesar de los malos augurios en España debido a la reducción de salas (unas 800 pantallas menos de las que había en 2003), la piratería (seguimos siendo los líderes mundiales) y a las cada vez mayores prestaciones del cine en casa, en España los datos para este primer semestre del año no sólo han sido mejores de lo previsto, sino que directamente se pueden considerar buenos, al menos dada la situación. Y es que la recaudación en las salas españolas durante el primer semestre de 2009 ha aumentado a 296 millones de euros, 35 millones más que en el mismo periodo del año anterior, o lo que es lo mismo, un aumento del 13% según datos facilitados hoy por FECE (Federación de Cines de España); el número total de espectadores ha ascendido a los 48,8 millones, un incremento de 7,9% respecto a 2008, convirtiendose así en “el segundo mejor arranque de los últimos cinco años, superado sólo por el año 2006, cuando se alcanzó una recaudación de 300 millones de euros en los primeros seis meses del año”. Según FECE, esto se debe a “el éxito del cine en 3D, un número elevado de estrenos de grandes producciones y la buena acogida de las películas españolas”.