Así lo asegura ‘The Hollywood Reporter’. Su creador, Joss Whedon, no estaría involucrado en el proyecto, aunque Roy Lee y Doug Davison de Vertigo Entertainment están trabajando con la directora original de la película de 1992, Fran Rubel Kuzui y su esposo Kaz Kuzui, en lo que podría ser un remake o un relanzamiento del personaje. La pareja Kuzui ha mantenido, a través de su empresa Kuzui Enterprises, los derechos de la historia desde que leyeran el argumento creado por Whedon. Mientras ella pulía el guión, su marido conseguía la financiación para la película que realizaron con Fox. Después de la película, que disgustó a Whedon por su visión edulcorada de su temible cazavampiros original, Kuzui se unió a Gail Berman y el creador para llevar a cabo la serie de TV que duró de 1997 a 2003, con Sarah Michelle Gellar en el papel protagónico. La nueva película no tendría ninguna conexión con la serie, ni usaría personajes famosos de la historia televisiva como el vampiro con alma, Ángel, la amiga bruja Willow o el vampiro Spike. En principio, los responsables estarían pensando en reiniciar la historia sin relacionar el argumento con el universo creado por Whedon. Una de las ideas originales de “Buffy” y que sirve para relanzar la saga es que cada generación tiene su propia cazavampiros que la protege. Esta nueva Buffy sería una versión mucho más oscura de la que conocemos. ¿Tiene sentido hacer una versión de Buffy sin Sarah Michelle Gellar