Ya tenemos recién salida del horno la lista de ganadores de la 62ª edición del Festival de cine de Cannes. Mirando hacia atrás en la historia del certamen, la noticia, más que en el los propios vencedores, recae en el hecho de que este año sí, se han cumplido los pronósticos. El jurado presidido por la actriz francesa Isabelle Huppert ha otorgado la preciada Palma de Oro a un cineasta adorado en La Croisette pero a quien hasta hoy se le había negado dicho honor. Nos estamos refiriendo al alemán Michael Haneke, que con su durísima película ‘The White Ribbon’ ha logrado hacerse con el máximo galardón (con el permiso del tío Oscar, claro está) al que puede se puede aspirar hoy en día dentro del séptimo arte. Además, la alegría de Haneke es doble, ya que su último trabajo se llevó unas horas antes el premio FIPRESCI (otorgado por la Federación Internacional de Prensa Cinematográfica) La francesa ‘Un prophète’; la que partía como la gran alternativa en todas las quinielas, se ha acabado llevando el Gran Premio del jurado, haciendo buenas las predicciones que planeaban ayer por la Côte d’Azur. En esta misma línea, el Premio del Jurado ha sido ex aequo para ‘Thirst’, relato de vampiros del surcoreano Park Chan-Wook y ‘Fish Tank’, de Andrea Arnold. El reconocimiento al mejor director ha caído en uno de los “niños mimados” del festival, el filipino Brillante Mendoza por la muy discutida ‘Kinatay’.