La cuarta entrega de tan famosa saga vuelve a los orígenes repitiendo protagonistas. Vin La cuarta entrega de tan famosa saga vuelve a los orígenes repitiendo protagonistas. Vin Diesel y Paul Walker que intentan rememorar el éxito de la original. Pastiche de las primeras dos partes que poco o nada nuevo puede frecer aunque sin embargo a grandes rasgos consigue su principal objetivo. Simplemente entretener.

La nueva historia ¿Digo nueva? Sólo tiene un punto de distanciamiento con las anteriores. Cargando el desarrollo en la relación de sus dos personajes principales por encima de las carreras ilegales. No obstante el plato fuerte sigue siendo las excelentes persecuciones automovilísticas llenas de espectacularidad.

Justin Lin vuelve tras la tercera parte impregnando un espíritu macarra en todos los aspectos. Un montón de chulos, macarras, mujeres de oscuras intenciones y todo tipo de gente poco recomendable, con diálogos zafios que pasan la barrera del machismo.

¿Por ejemplo? Pues miren que perla.

– “Si una chica no ejerce bien de puta no es nadie.”

El realizador no muestra ninguna personalidad pues no encuentro ninguna diferencia entre la original y ésta. Es decir realiza una fotocopia con nuevos escenarios e idénticas características para exportar un producto de consumo rápido con claras reminiscencias a serie B aunque con presupuesto de enjundia. En ciertas escenas cantan algunos efectos del ordenador y los actores cumplen a la perfección en sus típico roles.iesel y Paul Walker que intentan rememorar el éxito de la original. Pastiche de las primeras dos partes que poco o nada nuevo puede ofrecer aunque sin embargo a grandes rasgos consigue su principal objetivo. Simplemente entretener.

La nueva historia ¿Digo nueva? Sólo tiene un punto de distanciamiento con las anteriores. Cargando el desarrollo en la relación de sus dos personajes principales por encima de las carreras ilegales. No obstante el plato fuerte sigue siendo las excelentes persecuciones automovilísticas llenas de espectacularidad.

Justin Lin vuelve tras la tercera parte impregnando un espíritu macarra en todos los aspectos. Un montón de chulos, macarras, mujeres de oscuras intenciones y todo tipo de gente poco recomendable, con diálogos zafios que pasan la barrera del machismo.

¿Por ejemplo? Pues miren que perla.

– “Si una chica no ejerce bien de puta no es nadie.”

El realizador no muestra ninguna personalidad pues no encuentro ninguna diferencia entre la original y ésta. Es decir realiza una fotocopia con nuevos escenarios e idénticas características para exportar un producto de consumo rápido con claras reminiscencias a serie B aunque con presupuesto de enjundia. En ciertas escenas cantan algunos efectos del ordenador y los actores cumplen a la perfección en sus típico roles.